Por Manu

El “biofeedback” o biorretroalimentación es un entrenamiento que nos ayuda a mejorar nuestra salud al aprender a controlar ciertos procesos fisiológicos que normalmente ocurren involuntariamente, tales como el pulso cardíaco, presión arterial, tensión muscular, y temperatura cutánea.

El biofeedback es una técnica que mide los diminutos y sutiles impulsos electrofisiológicos a través de instrumentos especializados que amplifican la señal y la presentan a nuestra mente de forma inteligible para que podamos descubrir cuándo ocurren cambios de otro modo imperceptibles que se dan a lugar todo el tiempo en nuestro cuerpo. Los sensores se aplican suavemente a la piel o el cuerpo del paciente y de ahí se obtienen las señales que van al computador y software que las procesa y entrega de vuelta al paciente en la forma de sonidos e imágenes presentadas a través de parlantes, audífonos y monitores que reflejan el desarrollo y progreso de uno o más de estos impulsos en el mismo momento que están ocurriendo (tiempo real).

Con la ayuda de un terapeuta de biofeedback uno puede aprender a reducir la velocidad del pulso cardíaco y la respiración, con efectos positivos en el manejo del estrés nervioso, hipertensión arterial esencial, migrañas, etc.

Aunque al principio se necesita de un monitor y sonido para ver si uno está progresando, eventualmente se podrá triunfar en el entrenamiento sin tener que depender de monitor o sensores.

El biofeedback puede ayudar a personas que sufren de algún desbalance de su sistema nervioso, reflejado en estrés o depresión nerviosa. Al mejorar estos la persona comienza a dormir mejor, su tensión arterial se regula, y se mantiene la salud del corazón. El biofeedback puede ayudar a aliviar una serie de enfermedades que están relacionadas con el exceso o falta de tono muscular (también de origen nervioso), como dolor pélvico, bruxismo, migrañas, espasmos musculares, y otros.

El biofeedback de las ondas cerebrales, conocido como neurofeedback, tal vez podría ayudar en algunos casos de déficit atencional y epilepsia. Sin embargo, el neurofeedback todavía está en pañales y se debe hacer más investigación para confirmar estos hallazgos.

Si el biofeedback se combina con ejercicios de relajación, yoga suave y meditativo, como el que se enseña en el Centro Mahamudra – Tradición Yoga Himalayo, y respiración consciente, entonces el sistema nervioso autónomo se regularizará (sistemas simpático y parasimpático quedarán balanceados) y la persona gradualmente se mejorará de todas sus enfermedades de origen nervioso y psicosomático.

Niños, adultos jóvenes, y adultos mayores pueden beneficiarse del biofeedback. Al comienzo el paciente debe ser asistido cercanamente por el terapeuta. Después el/la paciente puede hacer el entrenamiento por sí solo con el computador/programa. Finalmente, si la persona aprende a reconocer las señales que le está enviando el cuerpo a través de sensaciones corporales específicas – algo que les enseño a hacer a mis pacientes – entonces después de un tiempo la persona puede prescindir completamente de las máquinas.

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