Por Jady Chile

El biomagnetismo nace en México en 1988. Su precursor es el doctor Isaac Goiz, quien se dio cuenta de la ingerencia que tenían los imanes en el cuerpo, cuando trataba a un paciente desahuciado de VIH-SIDA.

“El descubrió el par biomagnético, al rastrear a través de los pies con un imán de carga negativa, qué le pasaba al paciente en sus diferentes órganos y se encontró con el acortamiento del hemicuerpo derecho, cuando llego al punto del timo, e intuyó que con un imán de carga contraria podía empujar las cargas y neutralizarlas en otro punto del cuerpo, el recto, donde consiguió la igualdad de los miembros inferiores, logrando, por primera vez, curar al primer paciente de VIH SIDA”.

La técnica,, consiste en la aplicación de campos magnéticos de mediana intensidad, que se impactan en lugares específicos del cuerpo, que equilibran el ph, del cual del depende nuestra salud.

“El ph se altera por la presencia de microorganismos patógenos, virus, bacterias, hongos y parásitos, que necesitan de acidosis y alcalosis para sobrevivir”, señala. Entonces, al impactar el par biomagnético se restablece el ph neutro y afirma, que con ello, desaparecerían por completo, los microorganismos, que a su juicio, son los causantes del 98% de la patología humana.

“Usamos pares de imanes de más de 1000 gauss de carga contraria y los ponemos en lugares específicos del cuerpo que logran quitar la acidez, la alcalosis y restablecer la salud. Los virus y hongos patógenos necesitan de acidez para sobrevivir y las bacterias y parásitos necesitan de alcalosis”, detalla. El diagnóstico se hace a través de un test o prueba muscular de la herramienta llamada kinesiología, que se conoce como diagnóstico bioenergético, donde es el propio cuerpo que acusa, dónde se encuentran los pares biomagnéticos o puntos específicos hermanados, en desequilibrio.

Para ver resultados se necesitan alrededor de tres terapias de treinta minutos cada vez y que este tratamiento se complementa con cualquier otra terapia e incluso, con la medicina alópata. Es una técnica eficiente en la prevención y detección de cualquier enfermedad.

“No tiene efectos secundarios y se puede aplicar a todas las personas sin límite de edad. Las únicas contraindicaciónes son en pacientes que han sido o vayan a ser sometidos a la quimioterapia o radioterapia; o aquellos que poseen marcapasos, que inslusive hoy existen algunos que no se ven afectados por el campo electromagnetico ”. El biomagnetismo es aplicable en cualquier enfermedad, ya que éste detecta su origen biológico o patógeno.

“No es una terapia paliativa sino curativa. Por tanto responde a le ley del todo o nada. El paciente se sana o no”. En esa línea, las enfermedades que nombra como las más tratadas son cáncer,VIH Sida, artritis, fibromialgia, diabetes, esclerosis, migrañas, lumbalgias, problemas digestivos, infertilidad, herpes, gastritis, colon, problemas pulmonares, digestivos, bronquiales, emocionales y mentales, entre otros. 

“Sus resultados han sido avalados por varias universidades y ministerios de salud pública en México, España, Ecuador y Cuba, donde en estos dos últimos países se aplica en hospitales de atención primaria”.

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