Por Sano y Natural

Nuestro cuerpo, según las creencias del hinduismo (y otras culturas asiáticas) está integrado por centros de energía, que lo recorren desde arriba hasta abajo por la zona central. Estos son los llamados chakras, que literalmente se traducen como “rueda” del sánscrito. El hinduismo plantea que existen 6 chakras principales, sin embargo la teosofía (movimiento filosófico-religioso-.esotérico originado en el siglo XIX) agregó un séptimo chakra que se complementa con el resto. Los chakras son estudiados y usados por varias terapias físicas y mentales, como el reiki o el yoga, entre otros.

Las ruedas o los centros de energía no están situados físicamente, sino que de forma espiritual o astral y seis de estos están estrechamente ligados a ciertas partes de nuestro cuerpo. La teoría de los chakras plantea que todo el universo está hecho de energía, por lo tanto nosotros, las personas humanas también. Existe un tipo de energía que es más densa, la material y una menos densa, que corresponde a la astral o espiritual. Es en el humano donde se supone que conviven estas energías y no pueden desprenderse hasta la muerte. Es algo parecido a los postulados del cristianismo, donde cuerpo y alma espiritual conviven en la persona humana hasta el deceso, donde se separan.

SU FUNCION

Los chakras son ruedas que se comportan como pequeñas puertas para poner en contacto a las energías, unas con otras. Son como antenas emisoras y receptoras de información. Los problemas aparecen, cuando estas ruedas o antenas se “echan a perder”, por lo que funcionan de manera errada, por lo que se hace necesario arreglarlas. Los chakras deben limpiarse entonces, para que estén en orden, pero más importante que eso es tenerlos ordenados, es decir nivelados. Que ninguno está más desnivelado o menos limpio que otro. En este equilibrio se alcanzará el bienestar del cuerpo.

Los centros de energía se extienden en forma de remolinos por el campo de energético que rodea al cuerpo y se compone por capas de energía que pueden llegar a vibrar a frecuencias más elevadas. Cada chakra tiene dos partes, una frontal y otra posterior, salvo el primero y el séptimo. Todos se unen por un canal energético que va por el centro, abarcando toda la espina dorsal. Los chakras tienen varias funciones, las principales son revitalizar el cuerpo en su parte energética y física, transmitir energía entre todos los niveles aurales (del aura: campo energético que rodea el cuerpo) y generar un desarrollo entre los distintos aspectos de la autoconciencia, ya que se supone, cada chakra se relaciona con una función psicológica.

Cuando los chakras funcionan bien, cada uno estará abierto girando en el sentido de las manecillas del reloj, con el fin de metabolizar las energías particulares que requiere de campo energético universal, donde está la energía vital, el chi. Si gira en sentido contrario, la corriente fluirá del centro hacia afuera, interfiriendo el metabolismo. Es ahí cuando se dice que los chakras están bloqueando las energías que reciben.

LOS SIETE CHAKRAS: A continuación revisaremos y conoceremos los siete chakras que recorren nuestro cuerpo:

Primer Chakra: es la base o raíz y se ubica en la base de la columna vertebral. Gobierna la comprensión de la dimensión física. Con este chakra sentimos la sensación de luchar o escapar. Se externaliza en las glándulas adrenales y los riñones. Se percibe de color rojo.

Segundo Chakra: está ubicado en los órganos sexuales y es el de la creatividad. Gobierna la sexualidad y la reproducción. Su color es naranja.

Tercer Chakra: está en el plexo solar. Se externaliza como el páncreas. Gobierna el funcionamiento del bazo, el hígado, el estómago, la vejiga y en parte al sistema nervioso. Se relaciona con la sensibilidad emocional y rige los temas sobre el poder personal. Su color es amarillo.

Cuarto Chakra: es el cardíaco y se externaliza como la glándula timo. Regula la sangre y el sistema circulatorio. Influye en el sistema inmunológico y el endocrino. Por este sentimos amor y su color es verde.

Quinto Chakra: está en la laringe. Rige los pulmones, las cuerdas vocales, el metabolismo orgánico y los bronquios. Regula la comunicación, el discernimiento y las formas de expresión. Su color es azul.

Sexto Chakra: está en el centro de la frente, por eso se le conoce como el tercer ojo. Está en la glándula pituitaria y domina el cerebro inferior y el sistema nervioso, como también la nariz, los oídos y el ojo izquierdo (de la personalidad). Con este chakra logramos conectarnos con nuestro espíritu. Es de color índigo (entre rojo y azul).

Séptimo Chakra: está sobre la cabeza, es el coronario y está en la glándula pineal. Rige al cerebro superior y el ojo derecho. Con este uno alcanzaría la unificación con Dios. Su color es violeta.

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