Por Escuela Internacional

Hoy en día muchas personas rehúyen de los tradicionales fármacos para tratar sus dolencias, por lo que contar con nuevas herramientas naturales para mejorarse se transforma en una prioridad.

Por ejemplo, la Facioterapia Dien Chan es una técnica vietnamita sencilla, indolora y sin pinchazo, que en sesiones de corta duración entrega una mejoría casi inmediata, aliviando trastornos neurológicos, cutáneos, digestivos, circulatorios, urológicos, reumatológicos, y afecciones relacionadas con el metabolismo y el sistema reproductor.

También con su uso se obtienen óptimos efectos en patologías musculares y articulares, (como tortícolis,  calambres, lumbago, ciática), cefaleas, insomnio y depresión.

Kent Vásquez,  acupuntor bioenergético y homeópata, explica que “la facioterapia consiste en un método multirreflexológico donde se estimulan puntos específicos y zonas esquemáticas para cualquier patología donde se encuentre un desequilibrio energético (conocido en occidente como enfermedad) sin el uso de agujas”.

Para lograrlo, se trabaja a nivel facial por su “cercanía” al cerebro y ser la parte más yang del cuerpo y el lugar donde afloran los 12 pares craneales. Ello, porque la facioterapia considera que el cerebro es el órgano central y capaz de restablecer el equilibrio del cuerpo.

Ello, al considerar que la patología nace del desequilibrio energético y las estimulaciones multirreflexológicas pueden, no solo aliviar rápidamente el dolor, sino también a incitar el cerebro a “ocuparse” del trastorno.

Además, la facioterapia puede ser una gran aliada en primeros auxilios o como complemento de otras terapias como la acupuntura, la auriculoterapia, la psicología, entre otras.

· Disminuye la fiebre, inflamaciones, infecciones, trastornos de próstata, dificultad para tragar, bronquitis crónicas, vértigos, hormigueo, asma, síndrome de abstinencia, trastornos de la piel, descalcificación caderas, parálisis en miembros inferiores y ojos rojos.

· Aumenta defensas inmunitarias, libido, lubricación vaginal y articular, fertilidad, irrigación cerebro, contracción pupilas.

· Regula la presión arterial, parálisis facial, energía ancestral Qi o Chi, hormonas, mucosidad en caso de exceso o retención, diabetes, transpiración, corazón, insomnio y pesadillas, tiroide, estrés, trastornos ginecológicos y urinarios, respiración difícil, epilepsia, vómitos, reglas largas y abundantes, libido excesiva, Párkinson, colesterol, secreción de jugo gástrico y trastornos del útero/vagina.

· Combate  la tristeza, apatía, pérdida apetito, resfriado con fiebre, nariz que gotea, impotencia, estreñimiento, frío en las extremidades, incontinencia nocturna, pérdida de memoria, mareos, miedos, tabaquismo, frena las hemorragias internas y externas, recuperación inmediata en desmayo.

· Calma los nervios, tos e hipo.

· Mejora la visión, estado gripal, digestión, trastornos de la piel e irrigación sanguínea cerebral.

· Tonifica la sangre, riñones, visión y función sexual.

· Favorece la eliminación del alcohol, apetito, sueño, desintoxicación del cuerpo mediante la eliminación de líquidos y sustancias de desecho, digestión, relajación y elasticidad muscular, flexibilidad en tendones, elasticidad de las venas, erección, secreción de estrógenos y progesterona y destapa las trompas uterinas.

· Estimula la lactancia, cerebro, contracciones uterinas, concentración y creatividad.

· Refuerza dientes y encías.

El 3 y 4 de Noviembre se realizará un curso de Facioterapia nivel 1, dictado por el profesor Kent Vásquez y organizado por la Escuela Internacional Internacional de Medicina y Cultura Oriental.

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