Por Sara Tibet

Hay decisiones que cambian tu vida y vidas que cambian tus decisiones

A diario nos vemos en la posibilidad de tomar muchas decisiones, algunas de ellas poco trascendentales y otras que pueden sencillamente darle un vuelco a nuestra vida transformándola por completo. Definitivamente nadie debe tomar decisiones por nosotros, más si éstas llevan consigo efectos importantes en nosotros.

Ahora bien, podemos cruzarnos en nuestro camino con personas que nos harán cambiar nuestra manera de ver las cosas, nos harán priorizar bajo otros criterios o sencillamente nos harán cambiar nuestras decisiones.

Para bien o para mal cada persona que forma parte de nuestra vida influye de una manera determinada en cómo invertimos nuestros recursos, distribuimos nuestro tiempo o decidimos ir en una u otra dirección.

Es muy placentero cuando tenemos un plan preconcebido y nos tropezamos con esa persona que nos impulsa a ir más lejos, que nos motiva y nos mueve en una dirección más conveniente. Estos son cambios de nuestras decisiones bajo la influencia directa o indirecta de una persona.

Existen también los otros casos, que podemos dejar todo a un lado, que podemos inclusive sacrificar nuestros sueños por alguien más y que al final no haya sido conveniente el cambio o el sacrificio. Sin embargo, en estos casos siempre nos quedará el aprendizaje y el crecimiento propio de la experiencia.

Lo importante cuando tomamos decisiones es hacerlo de la manera más conveniente, no solo para nosotros, sino para la mayoría de los involucrados, procurando siempre generar un resultado positivo de nuestras decisiones y acciones.

“La libertad, al fin y al cabo, no es sino la capacidad de vivir con las consecuencias de las propias decisiones”.
-James Mullen-

Cuando optamos por escuchar a nuestro corazón, un velo se cae y de forma independiente a lo que racionalmente consideremos es lo mejor, podemos encaminarnos por la vía que mayor bienestar nos aportará. Lo importante es no actuar bajo ningún concepto ni presionados, ni con miedos, sino desde la buena disposición, fe y confianza en que estamos haciendo lo correcto.

“Jamás dejes que las dudas paralicen tus acciones. Toma siempre todas las decisiones que necesites tomar, incluso sin tener la seguridad o certeza de que estás decidiendo correctamente.”
-Paulo Coelo-

Bendice a todo aquel que a tu paso te dé un motivo adicional para impulsarte, para procurar nuevos caminos, para enseñarte otras visiones del mundo, pero nunca apartes de ti la responsabilidad de perseguir tus sueños, de procurar tu bienestar y tomar las decisiones que te lleven por un camino lleno de todas las cosas fructíferas que mereces en tu vida.

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