Por Núria Camps

Este mundo necesita líderes, nuevos líderes, líderes diferentes. Un concepto distinto de liderazgo es necesario para que el mundo pueda evolucionar hacia nuevas formas de conciencia.
Y ¿dónde encontramos estos líderes? En cada uno de nosotros mismos. Hombres y mujeres de la cotidianidad, gentes diversas, edades diferentes, historias particulares y un deseo en común: sentirse mejor, estar más conectado, poder decidir lo que realmente quiero, asumir nuestra libertad, vivir intensamente, presente en el presente. Ser fiel a sí mismo.
Cuando conectamos con nosotros mismos y seguimos el camino de nuestra alma, nos convertimos en líderes porque tomamos conciencia de aquello que hemos venido a hacer en este mundo y desde ese lugar podemos aportar nuestros dones. Cuando desarrollamos nuestro propio liderazgo, no podemos seguir poniendo la responsabilidad de nuestro bienestar en los demás líderes, sino que la asumimos como propia
Algunos aprendizajes que nos impiden hacer este aporte de servicio al mundo y a los demás son nuestras cárceles mentales, nuestros miedos infantiles guardados en memorias corporales, nuestras resistencias, las defensas que construimos para protegernos del dolor. El temor al juicio, a la equivocación, a sentir intensamente. Las HERIDAS DEL ALMA, convertidas en ESTRUCTURAS CORPORALES, que nos hacen repetir patrones y mantenernos en lugares de separación, sufrimiento e insatisfacción .
No tenemos mucho tiempo como humanidad ni el mundo como tal. Necesitamos cambiar nuestra forma de SER y de ESTAR en el mundo. Una propuesta para lograrlo la tenemos en nuestro cuerpo. Movernos, contactarnos con nuestro arraigo, vibrar, darnos libertad de expresión, hacerlo en grupo, a través de los vínculos, nos conecta de forma casi automática con el bienestar, con nuestra energía y nos abre las posibilidades de ser nosotros mismos.

No es una tarea siempre fácil, pero sin duda si es gratificante porque nos permite ser conscientes de nosotros mismos, vivir plenamente, presentes en el presente, sanar en nosotros la fragmentación, el dolor y la confusión y poder así aportar al mundo lo mejor que tenemos . Y hacerlo desde el amor y no desde el poder, aprendiendo a crear nuestro contenedor tanto a nivel personal como grupal.
Desde esta perspectiva y comprometidos con el cambio de conciencia y con una nueva forma de estar en el mundo, es que ESPACIO LLOVIZNA y LA DANZA DEL ALMA, los invitan a participar en el curso HERIDAS DEL ALMA Y CUERPO. Una oportunidad de conocerse más, conectarse más, comprometerse más y aportar más al mundo y a los demás.

Espacio Llovizna & La Danza del Alma
sk@llovizna.cl