Por María Alejandra Castro Arbeláez
Licenciada en Psicología por la Universidad del Rosario, Bogotá.

El tiempo libre se vuelve valioso cuando equilibra aquellos campos en los que en otros momentos no nos desarrollamos. En este sentido, hacer una buena gestión del mismo repercutirá directamente sobre nuestra salud.

Los seres humanos nos podemos desarrollar en diferentes planos, como el social o el laboral. Por otro lado, apreciamos que las personas que logran y mantienen un equilibrio en estas inversiones suelen tener una mejor calidad de vida. La variedad de sus intereses produce que siempre cuenten con lugares donde encontrar refuerzos que equilibren las decepciones. Así, el impacto de un revés en lo laboral queda atenuado con un abrazo de los más pequeños. Pues bien, el tiempo libre es el mejor escenario para invertir precisamente en esos planos que más alegrías nos dan.

Te mostramos su importancia a lo largo de este artículo, sus beneficios, te damos algunas ideas para contar con ese tiempo, y para disfrutarlo al máximo. Acompáñanos en este maravilloso recorrido.

«Un hombre que se atreve a perder una hora de su tiempo no ha descubierto el valor de la vida».
-Charles Darwin-

CONTAR CON TIEMPO LIBRE, ¿POR QUÉ ES ESENCIAL?

Como seres humanos, lo normal es que nos desarrollemos en diferentes planos. El físico es solo uno de ellos, también, están: el social, el emocional, el cognitivo, el espiritual, entre otros. Cuando descuidamos uno de ellos, estamos dejando una parte de nosotros a un lado.

Quizás no lo hagamos de forma muy consciente. A veces, simplemente, nos creemos presas del tiempo y sentimos que no nos da para más. Sin embargo, es vital que cuidemos cada parte de nuestro desarrollo.

Es esencial. Haciéndolo cuidamos de nuestra salud. Resulta que, aunque hablemos de áreas del desarrollo, esto no quiere decir que estén separadas, más bien se interconectan; entonces, descuidar a una puede afectar a las demás. De hecho, contar con tiempo libre beneficia nuestra salud. Veamos:

Actuar en el plano mental

Es sano para nuestra mente contar con un espacio para la reflexión y el ocio. Esto nos ayuda a descansar y a conectar con nosotros. Al hacerlo, emprendemos un camino hacia el autoconocimiento; un aspecto vital para la toma de decisiones, pues nos ayuda a saber lo que queremos y para dónde vamos.

Además, si queremos llegar a la autorrealización, tener tiempo libre nos ayudará ya que se relaciona con la seguridad, la intimidad, el auto reconocimiento y éxito. Necesidades que, según expertos en la psicología, como Abraham Maslow, debemos cultivar para poder llegar a ese estado de: plenitud, creatividad, aceptación de hechos, experiencias óptimas de percepción más agudas y amplitud de consciencia.

Además, contar con este tiempo nos ayuda a desconectar, lo que hace posible que le otorguemos el tiempo y el espacio necesario a cada actividad. Cuando no lo hacemos se torna borrosa la línea entre lo personal y otros campos, por ejemplo, lo laboral. Y, no poner límites resulta en perjudicial para la salud.

Por otro lado, contar con este tiempo es una forma de mimarnos. Esto sucede porque nos dirigimos hacia nuestro cuerpo, carácter, espiritualidad, sentimientos, pensamientos, etc. Entonces, esta atención que nos concedemos potencia nuestro autoestima.

Actuar en el plano social

Estar en contacto con los demás potencia nuestro bienestar. Las redes que vamos formando nos ayudan a ajustarnos a la sociedad. Además, son un recurso de afrontamiento maravilloso para situaciones cotidianas estresantes y problemas relacionados con la salud.

De hecho, en investigación se valora cómo inciden esto en la calidad de vida del ser humano. Barra Almagiá, por ejemplo, en su artículo publicado en la revista Psicología y salud, señala que las relaciones sociales cercanas nos ayudan a mantener una actitud positiva cuando afrontamos problemas de salud.

Entonces, el apoyo social es valioso como amortiguador de problemas emocionales y físicos. Además, contribuye a la promoción de conductas saludables. Ahora bien, cuando no lo cultivamos, nos privamos también de estos beneficios. Por otro lado, el tiempo libre es el mejor escenario para generar relaciones nutritivas.

¿CÓMO CONTAR CON TIEMPO LIBRE?

El secreto está en la organización. En su ausencia, solemos pensar y sentir que el tiempo se nos escapa de las manos e incluso llegar a contar con gran agobio. Si nos sobreponemos a las angustias que nos produce esta situación, utilizando esta herramienta, estaremos más cerca del bienestar.

Se trata de reconocer cuáles son nuestras verdaderas prioridades e irles asignando un tiempo y orden. Lo importante es que nos planteemos metas realistas, y que incluso soltemos aquello que no nos beneficia. Otra actividad que nos puede ayudar es delegar funciones. Así, nos liberamos tanto en tiempo como mentalmente.

Además, poner límites ayudará a que disfrutemos más de nuestro tiempo. Por ello, un détox digital puede ser una gran idea; sobre todo cuando pasamos -por sistema- el poco tiempo libre con el que contamos en el mundo de las tecnologías y las redes sociales.

Por otro lado, frente a la improvisación, seguir una rutina también puede darnos estabilidad, además de ayudarnos a llevar mayor control sobre nuestro tiempo. Con ella, reduciremos el desgaste que produce tener que tomar la misma decisión una y otra vez.

¿CÓMO DISFRUTARLO AL MÁXIMO?

Un punto de partida valioso sería contener, eliminar o atenuar las creencias irracionales. ¿Por qué? Por el efecto ancla que producen: hacen que le demos la vuelta una y otra vez a lo mismo. Así, estas ideas nos podrían ayudar:

No te centres en los «hubiera», en la que ya no puedes cambiar porque forma parte del pasado.

Vuelve del futuro. Ocurrirán acontecimientos que no podrás predecir; de los que predices, algunos no los podrás cambiar.

Recuerda que no eres adivino. Por lo tanto, es difícil que leas el pensamiento de la otra persona.

Despide los «Debes obtener todo lo que te propongas»! No siempre es así, y también se puede disfrutar del momento cuando las cosas malas nos atropellan, sobre todo, si las vemos como un aprendizaje.

Además, explorar nuestra tristeza puede potenciar nuestra creatividad. Esto nos ayuda a disfrutar el momento, porque dejamos de ver la tristeza como algo negativo. Maravilloso, ¿verdad?

Otra estrategia para disfrutar de nuestro tiempo libre es escapar del estrés. Se trata de sobreponernos a las angustias y no alimentarlo. Cuando no lo hacemos, propiciamos los momentos de irritabilidad, miedo, sensación de fracaso, además, que se vean afectados otros campos de nuestra salud.

Liberarnos de lo que nos hace daño también nos ayudará a disfrutar del tiempo libre. Por eso es importante que cultivemos relaciones sanas, que hagamos ejercicio físico y que exploremos nuestras emociones. En resumen, contar con tiempo libre puede ser todo un reto, pero no algo imposible. Será más sencillo si respetamos las prioridades, las rutinas y la organización, siendo flexibles para reaccionar o improvisar ante determinadas circunstancias.