Por Viviana Puebla

El lenguaje de las pesadillas no es el más agradable ni cómodo de acuerdo a lo que hemos aprendido, sin embargo, el amigarnos con él  nos permitirá escuchar los consejos que provienen de esta fuente de sabiduría.

A diferencia de lo que pensamos o consideramos como  una mala experiencia, las pesadillas son una manera en que el alma comunica  una situación que  necesitamos tomar en cuenta lo más pronto posible.

Es importante considerar la distinción entre terrores nocturnos, malos sueños y pesadillas. Si tuviésemos que hacer el ejercicio de clasificar las pesadillas en torno a los mensajes que nos comunican podemos considerar a grandes rasgos tres momentos importantes.

La aceptación y  búsqueda de habilidades para facilitar un proceso de cambio en el ciclo de la existencia que no teníamos previsto pero que es necesario para nuestra vida

La vivencia  de una situación traumática que apagó una parte nuestra y  fue velada en su momento para facilitar los procederes de la existencia y que ahora  reclama por la completitud del ser en el presente.

La presencia de una experiencia para la cual realmente las herramientas que tenemos no nos alcanzan pero tercamente la razón ha decidido forzar.

Al igual que le ocurre a las aguas sanadoras de las vertientes subterráneas ricas en minerales y de profunda  pureza, que no sólo alivia la sed del cuerpo si no también la del espíritu;  los recorridos por el paisaje interior del mundo de las pesadillas pueden  llegar a ser oscuros e  incómodos. Inclusive tremendamente agotadores cuando nos perdemos en los laberintos de la ignorancia de nuestro mundo interior.

Sin embargo si seguimos  las chispas de sabiduría  en la dirección adecuada,  la riqueza que proviene de esta jornada asegura  una vida que brota a la luz, llena de frescura, vivida en el presente y con una potencialidad  sanadora que nos acompañará siempre en nuestro corazón.

vivianapuebla@armonianatural.clwww.armonianatural.cl