Por Dardané González

A semanas del gran acontecimiento, es esperable tener sensaciones de inseguridad y algunos malestares físicos, que pueden hacer de este último momento de espera, algo inquietante. Para ello, la Medicina Tradicional China cuenta con algunas recomendaciones que pueden ser de esta cuenta regresiva más afable.

Durante las últimas semanas del embarazo, la futura mamá empieza a prepararse para el nacimiento de su bebé. Su cuerpo, que ha experimentado cambios constantes durante más de 35-36 semanas, empieza la transformación final antes de dar a luz. El bebé toma su posición cabeza abajo encajándose en la pelvis –en la mayoría de los casos– provocando que la barriga empiece a descender y los huesos, ligamentos y músculos de la pelvis se van abriendo para dar cabida a la cabeza del pequeño/a que está próximo a nacer.

Es en este momento en que la Medicina Tradicional China (MTC) ofrece una serie de tratamientos para ayudar al cuerpo y al estado de ánimo en este proceso de preparación.

Debra Betts, acupuntora especializada en embarazo y salud de la mujer, ha desarrollado un protocolo de acción para este periodo (1). Según Betts, desde el siglo XI a.C se encuentran referencias sobre las recomendaciones de la MTC en los cambios del estilo de vida de las mujeres durante el embarazo para asegurar que nazcan bebés sanos y que los partos sean eficientes. Este interés en promover las condiciones óptimas durante el embarazo se han perpetuado hasta nuestros días y se han establecido protocolos de preparación para el parto haciendo énfasis en las condiciones de Qi (energía) y Xue (sangre) de la madre antes del parto –‘Si el Qi es correcto y la sangre circula bien el trabajo de parto es descrito como armonioso’ (2)–.

EN QUE CONSISTE EL TRATAMIENTO PRE-PARTO

Actualmente, el tratamiento pre-parto se inicia en las últimas semanas del embarazo, normalmente a partir de la semana 37 a razón de una visita semanal. El objetivo esreducir el tiempo del trabajo de parto y la necesidad de intervención médica, así como la disminución del dolor durante el proceso, mediante la preparación del cérvix y la pelvis para el parto.

Durante la sesión se coloca a la embarazada cómodamente sentada o recostada sobre un lado y se insertan algunas agujas (muy finas y de un solo uso) en varios puntos de acupuntura durante 20 minutos aproximadamente. Con ello tonificamos el Qi y las propiedades nutritivas de la sangre, ayudamos a relajar los ligamentos y facilitamos la dilatación del cérvix cuando llegue el momento. También favorecemos el descenso del bebé, y en el caso de que nos encontremos ante una posición de nalgas, también podemos estimular su giro a través de la moxibustión (aplicación de calor en puntos específicos de la madre). Asimismo, contribuimos a la relajación de la madre, reduciendo el miedo y la ansiedad.

Además, hay varios trastornos considerados ‘menores y normales’ por la medicina occidental a los que la MTC puede dar respuesta en estos momentos, entre los que se incluyen: sofocos, estreñimiento, mala circulación e hinchazón, hemorroides, calambres, encías sangrantes, congestión o sangrado nasal, dolor de espalda, dificultad para dormir, ansiedad y cansancio.

ALGUNAS RECOMENDACIONES

Desde el punto de vista de la MTC, es muy importante durante esta última parte del embarazo que se descanse lo suficiente, regulando la actividad física y tratando de mantener un equilibrio emocional para asegurar que la madre inicie el trabajo de parto en el mejor estado energético posible. Para ello, hacemos las siguientes recomendaciones:

ACTIVIDAD FÍSICA

Se debe realizar de forma moderada y teniendo precaución de que no llegue a ser agotadora, pero si vigorizante. Lo más adecuado es pasear, nadar, practicar Tai Ji Quan o Yoga para el embarazo. Es muy importante que la futura mamá descanse antes de acabar exhausta. Una siesta a mitad del día es muy provechosa.

ALIMENTACIÓN

Las recomendaciones dietéticas incluyen evitar la comida especiada y picante, así como los alimentos más densos y/o grasos (incluidos la carne, los lácteos, plátanos y jugos concentrados).

EMOCIONES

La futura mamá debe prestar especial atención a su estado emocional. Debe evitar actividades que la contraríen. Algunas sugerencias son prescindir de las películas o programas de TV violentos o que la alteren, leer historias tristes o escuchar noticias negativas. Por el contrario, escuchar música agradable o la visión de cosas bellas ayudan a concentrarse de manera más positiva.

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