GRATITUD

“El agradecimiento es la memoria del corazón” – Lao Tsé

Últimamente el tema de la gratitud se me ha aparecido por todos lados, entre sesiones de coaching, talleres de otros colegas, así como artículos y papers científicos.  Por eso tomé todos estas “apariciones” como un mensaje para mirar la gratitud más de cerca.  Pero primero una pregunta para contextualizar: ¿Se despiertan a veces con la cabeza dando vueltas como si fueran un hamster atrapado en la rueda de la vida?  ¿No se sienten abrumados por la carga y exigencia que la vida nos impone?

¡Pues no están solos!  Las estadísticas hablan que Chile está por sobre el promedio mundial en cuanto a niveles de desorden mental, y un 17,2% de la población reconoce síntomas de depresión.  Pareciera que estamos sumidos en una mentalidad de escasez, debilidad, ansiedad y miedo.

¿No será tiempo cambiar esta mentalidad?

En vez de quedarnos metafóricamente acostados y permitir que este tipo de pensamientos nos atrapen, ¿no sería mejor desarrollar la práctica consciente de enfocarnos en todo lo que es bueno en nuestro mundo?  Seligman y Peterson postulan que la gratitud es una de las 4 fortalezas de carácter que son conducentes a mayores niveles de felicidad, y una de las que se vincula directamente con otorgar un significado a la vida y promover una conexión con el universo.  Asimismo, numerosos estudios concluyen en que la acción de agradecer es una conducta prosocial, vale decir que fomenta las relaciones sociales, favorece el flujo de emociones positivas, ayuda en la resolución de conflictos así como en el aspecto laboral, nos protege y ayuda en la adversidad …y un largo etc.  En el cerebro, la práctica de la gratitud correlaciona con el aumento de niveles de serotonina y dopamina.  No solo esto, se comprueba además que la falta de gratitud en la vida se relaciona directamente con la apatía y depresión.  Las personas que se sienten infelices no encuentran motivos para agradecer en su día a día, pues se remiten al lamento y la queja.

Entonces les pregunto: ¿Qué creen que podrían agradecer hoy?

Qué tal si agradecemos:

Que tenemos un sueldo a fin de mes que ayuda a proveer para mí y mi familia. ¿No merece agradecer?  Pues, piensen en aquellos que no tienen trabajo.

Que tenemos la oportunidad de trabajar con personas interesantes.  Tenemos la opción de escoger siempre a que le ponemos nuestra atención.

Tener el desafío de crecer y expandir nuestras capacidades. Podemos decidir abrazar lo incómodo porque es aquí donde aparece el crecimiento exponencial.

Si somos capaces de llenar nuestro pensamiento de gratitud podemos impulsarnos a un estado mental más feliz, productivo y positivo.  Sobre todo, la gratitud nos ancla, nos ayuda a mantenernos en el presente y darnos cuenta lo sorprendente que es.

Dado que la gratitud no es una sensación que generamos para nosotros solamente, es un regalo que podemos dar libremente a otros, ya que es contagiosa – ¡un contagio que crea un ambiente enriquecido para todos!

La investigación nos lo corrobora:  La Gratitud fomenta “alcanzar el máximo de satisfacción y disfrute de las circunstancias”.  El Journal of Personality and Social Psychology añade que la gratitud es “un gran contribuyente a la resiliencia”, un atributo cada vez más valorado en el actual ambiente caótico y cambiante.  Asimismo, hay consecuencias cuando las organizaciones no cultivan una cultura de gratitud.  Según un estudio del American Psychological Association, “más de las mitad de los empleados piensan buscar otro trabajo porque se sienten poco apreciados e infravalorados.”

Entonces:

No perder de vista las cosas pequeñas: Algunas veces estamos tan atrapados en la insatisfacción que nos perdemos lo positivo.  Por ejemplo:  Todos conocemos a un compañero que nos presta ayuda cuando estamos sobrepasados, así como también algún jefe que nos haya validado una idea.  Esta sensación extendida de la gratitud va más allá de nosotros para enfocar en lo significativo y valioso que nos rodea.

Haga hábito de compartir lo bueno: Por ejemplo, podemos crear un clima de positividad cuando comunicamos lo que va bien en una reunión.  Las emociones son contagiosas.  Cuando ayudamos a otro a reconocer y celebrar lo que funciona, nuestra sensación de bienestar se eleva también.

Saborea las experiencias positivas: No solo hay que nombrar lo que se aprecia, sino vivir plenamente en la emoción de la gratitud.  Nos sentiremos más enérgicos y vivos.

Almacena gratitud: Ayuda mucho sacar partido de nuestros recuerdos cuando estamos enfrentados a la negatividad.  Recordar situaciones de gratitud puede transformar circunstancias difíciles del momento y ayudarnos a habitar una realidad más desahogada.

Si elegimos vivir en gratitud, notaremos un cambio en nuestra energía, así como descubriremos que es nuestra actitud y no nuestras circunstancias que determina la calidad de nuestra vida o carrera profesional.  En palabras simples: La gratitud es poderosa para vivir una vida plena y exitosa, a pesar de los desafíos que afrontamos.

Referencias:

–       Kennon M, Sheldon & Lyubomirsky, S (2006) “How to increase and sustain positive emotion:  The effects of expressing gratitude and visualizing best possible selves”, Journal of Positive Psychology.

–       Moyano, N “Gratitud en Psicología Positiva”, Psicodebate Universidad de Palermo, Cap.10

–       “Depresión y Desordenes Menales Comunes”, Organización Mundial de la Salud, 2017.

–       Wood et al, (2007) “Gratitude, Parent of all Virtues”

–       https://www.forbes.com/sites/amymorin/2014/11/23/7-scientifically-proven-benefits-of-gratitude-that-will-motivate-you-to-give-thanks-year-round/#6bfe4338183c

–       https://hbr.org/2013/04/foster-a-culture-of-gratitude