El encuentro sexual para la medicina china es una forma de revitalizar la energía vital para garantizar el bienestar físico, emocional y mental, según comenta Luis Pedreros, director de la Escuela Latinoamericano de MTCH.

Es que el principio básico es buscar y encontrar una perfecta armonía de las energías Ying – Yang, como opuestos complementarios. Ying es la energía que apoya los intercambios de fluidos, fresca y lenta. Yang es la energía fogosa que mantiene la capacidad respiratoria y muscular del acto. 

Es en otras palabras, una armonización del agua y fuego del cuerpo, donde ambas energías deben ser estimuladas y excitadas. En ese sentido, los opuestos complementarios del Yin-Yang, ambos presentes en hombres y mujeres, se equilibran en una danza perfecta, donde el orgasmo de la mujer nutre su ying y absorbe el yang, y el del hombre, absorbe el ying para tonificar su yang. 

Sin embargo, para que este intercambio sea “perfecto”, cada persona deberá tener una buena condición general de la salud, donde habrá que poner atención no solo a aspectos físicos sino que también a los emocionales, nutricionales y culturales o de cómo se vive la vida. 

“En medicina china para estudiar el origen de alguna disfunción sexual debemos revisar los órganos asociados a la emotividad”, detalla Luis Pedreros.

El principal, continúa, es el hígado, llamado también el comandante de las emociones. En desequilibrio o cuando hay mucha frustración, rabia e ira puede generar conflicto en la parte motriz sexual, ya que éste sería el responsable de llevar la energía y sangre a todo el cuerpo. 

Aparte, menciona Pedrero, está el sistema bazo-estómago, donde se asimila y distribuyen los nutrientes, pero también es el sector donde están los órganos que dan comprensión a las emociones.

Finalmente, está el riñón, que es la fuerza que contiene al fuego y el responsable de ir generando los síntomas de excitación sexual. “La medicina china es multi sistemática, cuando falla un órgano se produce un desajuste en todo el sistema”, recuerda. 

Las disfunciones

Para Tomás Díaz, profesor de MTCH y director del Centro Meridiano de Fertilidad y Ginecología la sexualidad es una expresión de la energía o Qi de la persona con su espíritu y su estructura, que se explica metafóricamente, como la correcta interacción entre el cielo y la tierra. 

Pero la energía sexual como tal, afirma que estará presente en todos los procesos de desarrollo y crecimiento del ser humano y determinará la maduración sexual en el hombre y la mujer. 

En ese sentido, para Díaz, las disfunciones sexuales se entienden como ausencia de recursos, mentales, espirituales y sensoriales y que tienen su origen en que las personas dejamos de fluir en los ciclos de la naturaleza, comer sano, hacer ejercicio al aire libre y ni hablar de buscar la felicidad de los demás y la propia en las cosas simples. 

“Veo día a día en mis pacientes que estos lineamientos tan simples son cada vez más difíciles de lograr debido al estrés de la vida actual lo que se ve reflejado inmediatamente en el sexo”, reflexiona. 

Dice que las parejas de hoy prefieren técnicas de inseminación antes de mejorar la pareja y el sexo, lo que para él es un indicio de que estamos dejando de lado un aspecto humano fundamental, que es vivir y rescatar nuestra naturaleza sexual y amorosa.

“Antes de usar alguna técnica, medicamento o tratamiento vamos al origen sin separar los síntomas pero revisando el cómo se vive es fundamental para un buen diagnóstico”, distingue Tomás Díaz. 

Por tanto, en medicina china no existen tratamientos generales sino que siempre serán unipersonales. “No hay enfermedades sino personas enfermas, no hay impotencias sino una persona que tiene características diferentes”, distingue el Luis Pedreros. 

Por ejemplo, menciona que la falta de entusiasmo requiere hacer ejercicio, salir a la vida, caminar. “Si has tenido algún problema emocional como pérdida, separación o shock emocional fuerte ese episodio puede causar disfunción sexual relacionada con la emotividad”, define.

¿Qué se usa? Acupuntura, masajes, ejercicios físicos y de respiración, moxibustión, ventosaterapia, fitoterapia y nutrición. Para conocer las características de los problemas sexuales más comunes, el doctor Tomás Gómez, director del Instituto Nacional de Acupuntura y Medicina China  nombra con precisión las disfunciones más comunes que trata esta terapia natural y ancestral. 

Eyaculación precoz: Con micción frecuente; pies fríos; sobre excitación sexual o con sudores nocturnos. 

Impotencia: Con cansancio; erección débil; inquietud; micción frecuente o con sensación de pesadez. 

Infertilidad – esterilidad: Con amenorrea; cansancio; orina frecuente; sensación de pesadez; sudor nocturno; pequeña cantidad de orina; sangre menstrual con coágulos; sin interés sexual. 

Lívido: Apatía sexual; fuerte deseo sexual; sin interés sexual; sobre excitación sexual y frigidez.

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