Por Sofía Knakal

La vida nos propone continuamente retos y posibilidades de cambio. En nuestras manos está tomar las oportunidades que se nos presentan.  Algunas veces lo hacemos con facilidad e ilusión, y otras tenemos que confrontarnos a muchas   dudas e inquietudes.

Cuando leemos la palabra SEXUALIDAD se nos mueven determinadas sensaciones, emociones y pensamientos. Cuando esta palabra es el encabezado de un curso dirigido a mujeres,  la variedad de sentires que se movilizan son muchos. Por un lado se despierta la curiosidad, la fantasía, la imaginación y el deseo de poder vivir lo que aún no nos  hemos permitido. Al mismo tiempo, o casi enseguida, aparecen las dudas: ¿Qué haremos en este curso? ¿Cuáles serán los temas? ¿Se tratará todo de “sexo”?   Y el miedo, la vergüenza y la culpa se dan cita, la ilusión se guarda y dejamos pasar la oportunidad.

Este comportamiento que tenemos en relación a la sexualidad, lo tenemos hacia muchos aspectos de nuestras vidas. El sentir de que “mejor nos quedamos como estamos” se hace presente y el enojo, el aburrimiento, la apatía van ocupando el lugar de la ilusión, la fantasía y la emoción.

Así como dejamos de “abrirnos en la sexualidad” dejamos de “emocionarnos por la vida”.

En este curso, vamos a hacer un recorrido por diferentes arquetipos femeninos que están inscritos en las memorias corporales de cada mujer, fruto de  una larga historia del patriarcado, que invirtió el orden del Amor y estableció la dominación y el poder como instrumentos en los  que basar nuestras relaciones.

Como herramientas terapéuticas que nos acompañarán en el proceso, tendremos las esencias florales de La Canción de Eva, el trabajo corporal y grupal desde el enfoque de Core Energetics/Radical Aliveness

Las mujeres, nos quejamos muchas veces del lugar de sometimiento, de falta de posibilidades, de maltrato en el que nos encontramos. Y seguimos poniendo afuera las causas de esta situación.

La propuesta del curso es mirar adentro, y ver cómo, a partir del reconocimiento de nuestras propias oscuridades, podemos encontrar las herramientas, no solo para salir de esas situaciones que nos atrapan, sino también todas las posibilidades de desarrollo, nuestros dones, que nos llevarán a florecer como seres humanos.

Para que ello sea posible, tenemos que hacernos libres. Libres no solo de las cárceles arquetípicas que nos encierran, sino también de las creencias que tenemos sobre nosotras mismas y nuestro “deber ser” como mujeres.  Liberarnos de esos “automáticos” que nos empujan a repetir lo mismo que nos hace sufrir.

Cuando nos decidimos a romperlos, solo por el hecho de tomar esa decisión, cambia nuestra conciencia y abrimos la puerta a la libertad.

¿Y qué significa conquistar nuestra libertad?

– No seguir poniendo nuestra vida en manos de otros.

– Hacernos cargo de nosotras mismas y de nuestro bienestar y felicidad

– Sentirnos llenas de nosotras mismas, saber pedir lo que necesitamos y soltar el control de los demás.

– Fluir con lo que la vida nos propone, atrevernos a tomar riesgos, no limitarnos en nuestro desarrollo por el “qué dirán”, el cumplimiento de roles o el poner el bienestar  de los otros  antes que el nuestro.

– Aprender a estar en la incertidumbre, a saber esperar lo que la vida tiene para cada una de nosotras y dejar que el tiempo haga su obra en nosotras.

Para llevar todo esto al mundo, necesito de su apoyo, de su participación y de su compromiso.

Les propongo que creemos juntas una vida en la que haya cada vez menos pasado  y menos futuro. Una vida que se llene de presente. Una vida en la que ustedes sean las dueñas de su destino. Eso, abre las puertas de la conciencia y nos devuelve a nuestro lugar de sanadoras y creadoras, de nuestras propias vidas. Desde ahí, podemos florecer y aportar todos nuestros dones al mundo.

Núria Campos & Sofia Knakal

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